¿Qué pensás?
Una única pregunta a infinidades de respuestas.
Es, tal vez, el punto de partida: La llave maestra a todas las puertas.
Realidades entremezcladas sin una pizca de azar
Éramos eso: Dos dudas en busca de sus respuestas.
Soy aún un niño que continúa en búsqueda de otras.
Sobre todo hoy. Sobre todo ahora.
Esta vez, la respuesta es vital. O vitalicia. O ambas.
Realmente espero que ambas.
Mentiría al decir que me resulta sencillo.
Intentaría, acaso, acallar mi nerviosismo. Pero con vos no es necesario.
Negaría mi inexperiencia y procuraría la fuga de mi sentir si de
Otras manos se tratase. Y son solo la claridad y la
Veracidad de tus palabras las que me obligan a regalarte mi
Interrogante mejor, que ya es verbo vivo y danzante sobre este papel,
Aguardando esa respuesta que solo tu corazón es capaz de revelar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario