jueves, 6 de julio de 2017

Plaza de los Inocentes: Las Hamacas y el Tambor

     Decidí aunar las reflexiones sobre estos dos juegos puesto que dos similitudes me lo permiten y sugieren:

     1- Su movimiento pendular, donde se pasa de un extremo al otro volviendo siempre al punto central, coincidente con el estado natural de reposo (del péndulo en la Hamaca, del conjunto de péndulos en el Tambor).
     2- El propósito de ambos suele apuntar a lograr los máximos posibles de sus extremos (llegar lo más alto posible en la Hamaca, producir la verticalidad del Tambor).

     Estas dos premisas nos llevan a una conclusión lógica: para alcanzar el lugar deseado, el niño deberá ocupar repetidas veces el medio, es decir, el punto de inicio y el que más quiere evitar.
     La similitud con la vida adulta es clara: Cuando se busca el éxito, se deben esperar puntos bajos. Y no solo esperarse, sino tomarse como lugar donde tomar impulso.
     También es apreciable que nadie aprendió a hamacarse solo, y que las personas que nos enseñaron a hacerlo recibieron más de una patada nuestra (sobre casos especiales habló Freud en sus textos sobre el complejo edípico; si usted pateaba a propósito busque ayuda).
     Podemos destacar, como al pasar, que nuevamente se presenta el tópico de lo repetido e indeseado (el punto más bajo del péndulo), tal como el carácter cíclico del síntoma freudiano. Incluso es tan repulsiva la idea de volver a este punto que muchos niños saltan en un último intento de alejarse del mismo, de alcanzar un máximo más allá del juego.
     A veces solo - y me permito pedirle prestada una estrofa al conjunto que esperábamos ver con mi colega -, solo nos queda decir:

"Venga ese vaso, venga ese abrazo.
Brindemos, hermano, por todo lo malo:
Tal vez lo bueno está por llegar"*


*Don Lunfardo y el Señor Otario, "Misiles con mantequilla".

martes, 4 de abril de 2017

Plaza de los Inocentes: Las Calesitas

     Mucho se ha escrito a través de la historia y la filosofía de la Apocatástasis -también llamada Mito del Eterno Retorno-. Desde Platón hasta Nietzsche, los pensadores postularon la concepción de un mundo inevitablemente cíclico, donde la historia no es más que la repetición de arquetipos pasados, a la vez que una anticipación del futuro. La teoría propone una humanidad ajena a su origen igual y antiguo, completamente olvidado. La semilla que crece y se convierte en árbol que dará flor, luego fruto, y al fin se hará otra semilla, que no reconoce al árbol progenitor por convertirse en uno nuevo. Un nuevo comienzo, limpio y amnésico.
La Calesita más alta del mundo, Mar Del Plata
     Así mismo, la Calesita -o Carrousel- tiene su circularidad explícita, y sus ciclos medidos en tiempo o en canciones. Uno puede elegir el lugar que más le guste -si es que no está ocupado- para dar las mismas vueltas que todos sus compañeros. Entre las bajadas y subidas podemos confundir el círculo con línea recta donde se avanza, pero la verdad es que pasamos una y otra vez por el mismo punto. Incluso hay quien los espera para saludar a su mamá.
     Pero esta Calesita tiene una hermana, menor y homónima*, que se diferencia de la primera en varios aspectos:
     - Primero que nada, en su carácter gratuito. No es asunto menor el afán del ser humano a pagar por actividades que bien podrían prescindir del gasto de dinero, solo porque se le inventaron colores y alguna música para hacerlo más llamativo.
     - En segundo lugar, la duración e intensidad del juego son manejadas por uno mismo, o por un par a lo sumo; este espacio ya no es controlado por un adulto.
Una calesita en una plaza de Chicoana, Salta.
     -  Tercero, y consecuencia del segundo punto, la finalidad del juego no es la misma: Lo que puede ser en la Calesita un tiempo de distracción y estimulación visual se convierte en un claro intento de marearse o salir despedido del aparato en la calesita. Esto nos muestra claramente cómo el sentido de una actividad vira violentamente su rumbo hacia la autodestrucción en cuanto es uno el que tiene el volante. De esto habló hasta el hartazgo Sigmund Freud, postulando ideas como la del masoquismo como elemento inherente al neurótico, lo cíclico y compulsivo del síntoma (siempre tendiente a repetirse), la necesidad de castigo de un superyó cruel y despiadado, y (como punto máximo de esta analogía) la existencia de una pulsión de muerte -constituyente y anterior a la de vida-, destinada a la destrucción del yo, del prójimo, y en general del organismo. No es raro, entonces, que los niños busquen el malestar físico con tanta efusividad cuando toman el control del juego, dejando ver la naturaleza del propio humano, siempre en busca de su hamartia.
     - Y por último, existe en la versión paga algo que no se encuentra en la otra: La Sortija. Cualquier niño que tomase de las manos del operador la argolla de metal sería merecedor de una vuelta gratis en la Calesita. Una tradición aparentemente inocente hasta que uno se topa con los textos de Lepper y Greene. En uno de ellos se postula una máxima que lee algo como:

"La motivación extrínseca (provista por factores externos al sujeto) 
socava y carcome la intrínseca (la propia de la persona, la interna al sujeto)."

     Como toda hipótesis científica, esto fue puesto a prueba en un experimento, realizado con niños de entre 3 y 5 años. Luego de observar el juego cotidiano de los niños en el jardín (a fin de conocer los intereses intrínsecos del grupo), pusieron a los pequeños a jugar con marcadores, dividiéndolos en tres grupos que se manejarían con tres condiciones diferentes:
          - Condición de recompensa esperada: Se prometió a los niños del primer grupo que aquellos que jugaran con marcadores serían recompensados con un listón de "Buen Jugador".
          - Condición de recompensa no esperada: Los niños jugaban con los marcadores, y solo luego del ejercicio se les hacía saber de la recompensa y se los premiaba.
          - Condición sin recompensa: Este grupo no fue notificado ni premiado en ningún momento del experimento.
     Luego, los niños volvieron a ser observados en el entorno normal, donde podían elegir su modo de juego. Los niños del primer grupo decidieron jugar considerablemente menos con los marcadores que el resto de los niños. La conducta había pasado a ser controlada extrínsecamente; sin recompensa, no habría conducta.
    Volviendo a nuestra última comparación pertinente a las calesitas, podemos apreciar esta misma conclusión con respecto a la sortija: una vez que el niño la tome, deseará volver solo si tiene una nueva oportunidad de ganar el premio. Y lo que es más, si lograse conseguirlo dos veces en el mismo día, en una nueva ocasión donde la tomara solo una vez adjudicaría una falta de sentido a la actividad (comportamiento solo explicable por este fenómeno motivacional). Y no es diferente la situación de los adultos: Son pocos los que, habiendo sido recompensados por una tarea -ya sea con dinero, calificaciones o simples felicitaciones-, volverían a realizarla si este premio se ausentara.
     Pero no me crean, pruébenlo ustedes mismos: Secuestren al operador de alguna Calesita cercana, y verán como los niños dejarán de ir.


* Nótese que muchos juegos comparten este formato -y por exprensión, estos principios-: calesita de argollas, calesita en cono, etc.

Plaza de los Inocentes: El Tobogán

Tobogán de una plaza en Villa del Parque
Acorde a las características térmicas del ser humano (donde la energía requerida para una acción supera por cantidades enormes a la aplicada realmente en la tarea, convirtiéndose una amplia mayoría en calor excedente), el tobogán requiere un esfuerzo y un a inversión de tiempo demasiado mayores a la duración y ganancia de placer obtenidos. Uno ocupa su fuerza, como en la vida, escalando dificultosamente en forma vertical (muchas veces observando la peor cara del prójimo), persiguiendo metas efímeras y volátiles que ya fueron usurpadas por otros anteriores -o más rápidos- que nosotros. Incluso antes de estar allí reconocemos corto nuestro tiempo en el lugar deseado, porque otro vendrá a desplazarnos, y luego un tercero a este. Solo podemos esperar nuestra próxima oportunidad de escalar un sueño, a pesar de saberlo finito.

lunes, 30 de enero de 2017

Plaza de los Inocentes: Prólogo

       En los años que llevo de observar la vida y sus actores descubrí que no hay nada que me frustre más que lo que no tiene sentido. Busco significados y metáforas en lo más cotidiano, intentando no caer en el afán por la utilidad -no quiero que todo me sirva, tan solo que me haga pensar-. Con este mismo espíritu me encontré sentado en la calle, acompañado de un amigo que esperaba como yo para entrar en un recital. Somos los dos consumidores de textos filosóficos -tal vez yo un poco más de los psicológicos-, lo que suele ser un tópico recurrente en nuestras divagaciones. Esta vez no fue la excepción, y llegamos a conclusiones interesantes y profundas que, reservándome el derecho a un par de aportes ajenos al debate, me gustaría compartir con ustedes.
      La conversación giró en torno a similitudes entre las teorías sobre la vida y su funcionar que teníamos a mano en la memoria -bien teológicas, agnósticas o ateas- y los juegos que encontramos en una plaza. Incluiré, para comunar conceptos, imágenes de los juegos acorde los mencione y analice.

Proud to be me

There are many trees in this forest
and yet all of them share the same old song.
Each one has their own special tree lovers,
but there's no fighting, and no one's alone.

Maybe the trees are wiser than the people.
Maybe because they`ve been here for too long.
So when someone tries to rain in their parade
they just sing again their same old song:

Proud to be me.
Oh, why can't you see
there's nothing wrong with trying to be who I'm meant to be?
Proud to be me.
Sorry if you disagree,
but nothing you could say will ever make me feel less proud to be me.

Maybe the trees are wiser than us, poeple.
Maybe we should listen to what they say.
Maybe we should start a revolution,
so, as the trees, we should sing today:

Proud to be me.
Oh, why can't you see
there's nothing wrong with trying to be who I'm meant to be?
Proud to be me.
Sorry if you disagree,
but nothing you could say will ever make me feel less proud to be me.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Plegaria para un niño despierto

Y ahí se va caminando un niño despierto
-Tal vez el de Spinetta, pero en la mañana-.
Llorando por un sueño en otro lugar cierto.
Llorando por pesadillas de cercanías vanas.
Se va con su madre riendo en una foto,
con su padre y sus hermanos en un muñeco.
Llorando por un sueño cada vez más roto.
Llorando por pesadillas de un golpe seco.
Bombas van, bombas vienen:
Los gobiernos se entretienen.
Y al niño, por su llanto,
un mundo nuevo le deben.
Y ahí se va caminando un niño despierto,
con un corazón lleno de miedo al fuego.
Llorando por un sueño, uno con un rey tuerto.
Llorando por pesadillas de un mundo ciego.
Se va con su alma encogida en una mano,
con su futuro y su canto forjados en dolor.
Llorando por un sueño de un corazón sano.
Llorando por pesadillas, cenizas de amor.
Bombas vienen, bombas caen.
No parece que pronto paren.
Si no le dan su mundo al niño,
al menos no se lo saquen.
Y ahí se va caminando un niño despierto,
marcado por el terror mientras siga vivo.
Llorando por un sueño de odio muerto.
Llorando por pesadillas de enemigo esquivo.
Se va con su historia escrita en la sangre,
con un ideal borroso naciendo en la mente.
Llorando por un sueño de lobos sin hambre.
Llorando por pesadillas de bronca latente.
Bombas caen, bombas llueven:
Hacen que ideas se eleven.
Y aunque el niño hoy va llorando,
pobres los que su odio prueben.

viernes, 4 de septiembre de 2015

Melodías gastadas

Arropada en la cama,
abrazando una almohada
comenzó a conocer sus latidos.
Lágrimas que tenían nombre
le sabían a ese hombre,
a ese tiempo de sueños vencidos.
Aquel hombre había sido su amor.
Aquel hombre apagó su canción.

Los latidos fueron gritos
y unos dedos pequeñitos
rearmaron un corazón ya roto.
Se sanaron las heridas,
e invitada por la Vida,
con su sonrisa renovó votos.
Ese niño sería su amar.
Ese niño y ella, alma en par.

Ella, madre primeriza;
Él, dibujando en tiza
puertas para entrar en su abrazo.
El tiempo, con delicadeza,
fue jugando así sus piezas
y al tiempo lo encontró en un flechazo.
Los labio de él besaron un "Te amo".
Los cabellos de ella en sus manos.

Varios inviernos más tarde
ese niño, ahora padre,
despedía a una mujer derrotada.
En la eternidad ficticia
de una última caricia
reconoció melodías gastadas.
Ahora él cantará esta canción.
De bandera hoy lleva ese amor.

Ahora él cantará esta canción,
y ella espera la cante mejor.

viernes, 26 de junio de 2015

Hoy

Hoy,
con garganta llena de voces;
Hoy,
aún arrastrando viejos roces;
Hoy,
¿Me dejás amar de nuevo,
como ayer, como mañana,
como un corazón sincero?
Hoy,
en este mundo hecho de arena;
Hoy,
pese al recuerdo de una pena;
Hoy,
¿Me dejarías mostrarte
con un beso, una caricia,
el vivir de a dos y su arte?
Con el alma entre mis labios
todo lo que tengo doy.
Solo te pido a cambio
un pedacito de tu
Hoy,
que en tus ojos me encuentro;
Hoy,
melena enredada al viento;
Hoy,
con mi tinta ya trunca
en mi pecho, en el tuyo,
te amaré como no amé nunca.
Es que en la seguridad
de que en tu alma estoy
me sabe a felicidad
el ser parte de tu hoy.

viernes, 17 de abril de 2015

Del humano: Ilusiones (Cuarta Pared)

Aquello que crees saber;
El tiempo y su fino correr;
El miedo oscuro,
la sangre en el muro:
En todo ello me puedes ver.
La historia contada al revés:
La Estética contra el poder
y las divisiones
son solo ilusiones
que alguien te ha hecho creer.
El temor al reloj veloz
que al no tan futuro va en pos
es solo el incierto
buscar ese invento
que aún no se ha hecho en tu voz.
El lamentar los supuestos
es darle el poder funesto
de robarle este,
cueste cuanto cueste,
el don de estar despierto.
Hazte un favor e idealiza
tu Hoy dibujado en tiza.
Puede que se borre,
pero aún así corre
veloz y real como brisa.
Mi velo sobre tus ojos
te privarán del despojo
que sientes ahora;
Verás que mejora
con probar mis labios rojos.
Y así limitaré tu acción
con mi inefable evasión.
Deberás aprender
que no se puede ser
tan solo rastros de ilusión.

viernes, 3 de abril de 2015

Del humano: Son Politikon (Segunda pared)

¿Qué sería de tu realidad sin mí?
¿Dónde buscarás la norma lejos de mis dominios?
Mi esencia rige tu cordura,
mis peones pondrán en jaque tu verdad tan solo con huir.
Me llaman "Todos", me encierran en uno.
¿Conocerías la mentira en la misantropía de tu alma?
¿Degustarías, acaso, amor sin antes probarme?
Me conoces desde el vientre de tu madre,
y me verás finalmente en las lágrimas de negros cuervos.
Soy la sociedad: Tu incapacidad de vivir en soledad,
y tu dolor al malcriar a la comunión.
Sartre descifró mis enigmas, Freud conoció mi poder;
La historia me acusó de obsequiarle el mal,
olvidando que alguna vez los iluminé con blanca paz.
Me necesitas más que a nadie, me odiarás como a ninguno.
Para encontrarme deberás buscarme en forasteros,
pues mi latir se oye en el corazón más próximo.
Puedes huir de mí. Te lo permito.
Pero recuerda que volverás, y no me hallarás igual que ayer.
Soy tu amo; Si me obedeces, seré piadoso.
Soy el "Otro"; Soy lobo de tu propia licantropía.
Tus hermanos te reciben, hijo mío. Bienvenido.

Son Politikon: La necesidad del ser humano de vivir en comunidad e interrelacionarse emocionalmente con sus pares.

martes, 24 de marzo de 2015

Del humano: Bien, mal (Tercera Pared)

Soy aquel camino                    Soy el lobo
que tu matriz           que anida en tu pecho,
osó caminar.                           agazapado.
Erguido por la verdad,                     Forjado
mudo                        en el filo de tu propia
hasta que tus labios me nombren.       voz.
Tomé forma                      Verás mi reflejo
de mano                     en el hielo de tu ver
extendida hacia el suelo               y sentir.
en tu débil carne                  Mi azar fue tu
para sosegar a mi                           vida y
vil compañero.                  el miedo que se
                     acuna, solitario en tu pecho.
Soy Cristo, soy Gandhi,          Maquiavelo,
el                       Videla, Hitler, Stalin, Mao
escapar                      te invitan a mi mesa
de aquel carcelero                      de poder.
que alguna vez robó tu nombre.                 
Si el reflejo                              Si el reflejo
del original                               del original
no logra ser más              no logra ser más
que la cruel copia           que la cruel copia
de una misma                     de una misma
esencia, ¿Por qué         esencia, ¿Por qué
no elegirme?                         elegirlo a él?

miércoles, 25 de febrero de 2015

Del humano: Vida (Primera Pared)

Hermana de mi alma por cuanto dure mi eternidad,
late en mi pecho al compás de mis pasos.
Es el verbo, la personificación del actuar:
Es la tierra que me sostiene, y el sostenerme sobre esta tierra.
Su nombre resuena en cada rincón de la existencia,
pues si ella la realidad se devendría en penumbra.
Ella vibra en mi voz.
Ella pisa en mis huellas.
Su naturaleza fue regalada solo una vez,
en verdes y azules tan suaves como los dedos de su Prometeo.
Cada pálpito de sus manos fue atravesado por ella
y por su empuje.
Dócil como nunca y consciente como siempre, se dejó
acariciar en su intimidad más profunda por ciegas yemas inexpertas.
Mi cansado corazón respira inspirado por su aliento,
y si mis pupilas degustan luz no es otra la razón que
el favor de sus labios dulces.
Es mi Vida.
Es mi propiedad, pero también soy de su haber.
Si la cuidas, se encargará de cuidar tu camino.
Niégala, y nunca volverás a sentir el calor del sol.
Es el clamor de uno, de miles, de todos.
Es la inercia prístina del humano.
Soy yo.
Es Él, es vosotros, es ellos.
Es tu misión serla también.

lunes, 23 de febrero de 2015

Mi gran caída (2012)

   Yo caía.
   Caía y veía mi vida pasar delante de mis ojos. Todo lo que había desperdiciado, todo lo que valoré, todo lo que alguna vez tuve o fui.
   Y caía.
   Caía a un vacío total, un terreno desconocido en el cual mi vida seguramente acabaría, donde todo se fusionaría en un vórtice de terror y adrenalina.
   Y yo caía.
   Por mi mente pasó mi madre, mi eterna heroína, mi fiel compañera. Ella no estaba ahí para amortiguar mi mortal impacto. Estaba solo.  
   Y seguía cayendo.
   Antes del golpe final pensé en Lucía, mi vida, mi amor. La amaba desde hace tan poco. Nunca iba a poder decírselo.
   Vi el suelo acercándose. El coctel de emociones me obligó a cerrar los ojos.
   Y, finalmente, caí.
   Juro que nunca más me subo a un tobogán.

Alemania de/con terror (2013)

La calle está oscura. El toque de queda ya ha sido dado. A lo lejos se escuchan un par de tiros. Un hombre, o mejor dicho su sombra, corre como puede por un callejón escapando de los "No marcados". Ese anciano lleva con orgullo, pero también con miedo, la estrella que hoy tanto le pesa. Y de repente sucede: Se encuentra con un hombre "Puro". Se miran, uno por los anteojos, otro por el fusil. El aire huele a miedo. El sudor recorre un rostro que no se decide entre la orden y la duda. No sabe qué hacer. Más bien lo sabe, pero no se cree capaz de hacerlo. él no podría hacer lo que otros harían. Tiene miedo. El cuadro se cierra y veo esa imagen: Un hombre con miedo, y otro con una estrella en el brazo.

sábado, 24 de enero de 2015

Del humano (Prólogo)

       El azar jugó con su vida como si las consecuencias no existieran. Lo vio nacer en una caverna y permitió que fuera esta su única madre. Solo le dio a conocer la convicción de su propia conciencia, y le dejó mamar la crianza de un limitado número de paredes que no hicieron más que darle a probar de su encierro. Aún siendo un niño su soledad destilaba vejez; Aún sin conocerlas, las palabras bailaban bajo su piel, latiendo en un aullido desesperado por escapar. En el infinito de la oscuridad no conoció el color de su cárcel, ni el de su tímidas manos, ni el de sus inútiles ojos. El renegrido aire que lo rodeaba abrazó su quietud por las eras previas a estas tintas, y solo el vaivén de su realidad empujada por los pulmones de su huésped conoce cuánto de esto fue antes que el sádico bufón que llamamos destino desplegara en la caverna su próxima carta.
       Sin previo aviso fue consciente de su cuerpo. El terror invadió su garganta, revelándole su existencia; Sus pupilas conocieron aire por primera vez desde el eterno sueño que las mantenía bajo el encanto de su conformismo pestilente. Cada centímetro de su existencia estaba siendo descubierto con fugaces espasmos de pánico y agrado. Volvió a optar por la quietud, solo para comprobar la existencia del movimiento. Abrumado por la nueva realidad que se le presentaba comenzó a tantear su alrededor con sus dedos. Conoció su hogar, saboreando cada piedra con la palma de sus manos y cada porción de los vírgenes muros que lo rodeaban sintió el calor de la vida. En pocos años la penumbra se había convertido en su refugio, permitiéndole deambular por ella sin trastabillar. Nuevamente la ilusión de estabilidad había tomado el control sobre su Tiempo. Gravemente ofendida, la arbitrariedad que lo había perseguido a lo largo de su vivir no soportó callada el atrevimiento de su marioneta.
       Sus manos sintieron un elemento completamente ajeno a su pragmatismo. Y luego otro lo sorprendió, y uno nuevo. El fino polvo que degustaban sus yemas no era el mismo que ya habían conocido. Cada partícula de esta nueva sensación respiraba en las manos de su nuevo dueño. Cegados por el instinto, los manchados dedos corrieron a la pared más cercana. Cada textura era un nuevo pincelazo en el irregular lienzo que se erguía antes su inexperto artista. Aún sin verlo que pintaba, sentía el calor vivo de su pecho guiándolo en su tarea. El cruel destino, que había atentado directamente a la cordura de su marioneta induciéndolo a la vorágine del arte, no logró actuar a tiempo.
       La muerte lo encontró no antes de dar su última pincelada.
       Los milenios danzaron por la existencia antes que la suerte que había osado jugar con aquél que la venció quiso probar su poder en mi alma. Si bien mi misantropía me ha confinado a mis libros y a mi tinta, mi propio ímpetu me obligó a no rechazar aquella expedición a los Alpes Franceses, aunque tuviera que soportar el viaje y la compañía. Era el sexto día de nuestra travesía cuando mi pie derecho se ancló al gélido suelo para no abandonarlo. Mis compañeros trataron de usar sus fuerzas para liberarme, sin conseguir otro fruto que un nuevo cansancio sumado al que venían arrastrando desde la base de la montaña. Optaron entonces por desmantelar el suelo que me retenía. Tres picos se alzaron y cayeron en tierra al tiempo que esta se dejaba quebrar, dejándonos caer en una cueva poco profunda. Treinta dedos se dedicaban a limpiar la nieve en los ropajes de sus dueños; Los míos no podrían jamás estar más quietos. Tres lenguas utilizaban sus adjetivos y exclamaciones, en su mayoría pronunciadas hacia mi progenitora; Si los músculos de la mía hubiesen querido permanecer aún más callados deberían haber vuelto atrás palabras que ya habían sido. Mis ojos no podían creer lo que atestiguaban: Frente a ellos se encontraba, en todo su esplendor, la esencia misma del ser humano. Ni más ni menos que la realidad del hombre, plasmada cuidadosamente en cada una de las paredes que me apresaban tal y como habían hecho alguna vez con el atrista que hoy me dejaba boquiabierto.
       Si algo tengo certeza es que mi pincel no corre tan ligera y nítidamente como mi pluma. No podré de ninguna manera recrear las maravillas que se encontraban en mi haber, pero intentaré a continuación impregnar en estas páginas la naturaleza divina del aura que refulgía en ese lugar.

jueves, 8 de enero de 2015

Je Suis Charlie

La naturaleza del sustantivo abstracto es bastante triste: Efímera e inerte, este arma no puede más que ser manejada por su al rededor. El sustantivo abstracto es directamente dependiente del "Otro" para existir, puesto que si nadie pronuncia su nombre este muere sin remedio. Sin embargo, aunque frágil en su soledad, esta herramienta del habla es poderosa en manos de un amo hábil. Existen grandes sustantivos abstractos a lo largo de la historia deseados por sus hermanos concretos: Desde el más carenciado de los Plebeyos hasta los Reyes hartos de lujos se han vuelto locos por el Amor, el Dolor, e incluso por el más infame de las ilusiones que el hombre haya imaginado, el poder. El poder no está exento de la necesidad de un vocero, así como el pronunciante de la palabra no está librado del otro que afirma su poder. Solo se tiene poder una vez que otro es inferior, es decir, que no posee el mismo poder que uno. 
En cambio, la sola complexión del verbo demuestra su superioridad sobre el pobre sustantivo abstracto. El verbo no requiere de un pronunciante, sino de un actor. Si yo corro existe el Correr, si yo hablo,en consecuencia, existe el Hablar. Esto otorga al verbo una facultad única entre sus compañeros: El verbo es tan necesario como su contraparte en el plano físico. Si yo soy, existe el Ser; Pero al mismo tiempo, yo soy porque existe en el mundo la posibilidad de Ser. 
Ayer fue un día nefasto para la Sociedad. Y no me refiero a la francesa, ni a la de cualquier nacionalidad. Ayer fue el día en que la Sociedad, la palabra Sociedad, perdió su significado. Ayer, 07/01/15, la espada fue más rápida que la pluma, la fuerza bruta valió más que la maña. Un nuevo ciclo, un año recién nacido murió a solo una semana de haber nacido. La posibilidad de un mundo nuevo que se nos regaló hace tan solo ocho días se apagó sin retorno, y solo nos queda llorar su muerte. Ayer, el silencio venció por sobre todas las palabras de todos los idiomas de este pedazo de tierra en el que viajamos por la eternidad que se nos escapa de las manos. Ayer, finalmente venció el silencio. Pero no hoy. Hoy mi garganta explota en un grito enardecido por el Dolor y la Crueldad, por la Pasión que quema este pecho buscando revancha. Hoy, voy a Llorar mis lágrimas, pero jamás en Silencio, jamás en Olvido. Hoy me Levanto para Poder recordarle a las naciones que la lucha no terminó, que nunca lo hará. Hoy quiero Poder escribir sin miedo a acunar una bala en mi cuerpo. Hoy quiero Poder gritar mis versos, y mis ensayos, y mi Dolor, y mi Amor, y todo lo que mi cabeza sueñe o sienta, sin temer que mi grito se pierda en una bandada de plomo. Hoy quiero Poder correr por la calle sin tropezarme, Poder mirarme al espejo y que mis ojos me vean solo a mí en mis pupilas ya cansadas, Poder tocar una nota, Poder escribir un verso, Poder dibujar una sátira en la tapa de una revista. Hoy, y hasta que mis pulmones dejen de mover el aire que me rodea y me da vida, quiero tan solo vivir para que todos Puedan. Hoy quiero Poder, en un mundo de gente que quiere poder.

A las víctimas del atentado terrorista en Francia, cuna del libre pensamiento, alma poética de los lenguajes romances, atestiguado el 07/01/15. Je suis Chralie, et tous les journalistes tués hier.

lunes, 5 de enero de 2015

Arbitrariedades

Mis andares han vuelto a ser arena de su reloj;
Fugaces, efímeros, dueños tan solo de sus fines cantados.
El recorrer de mis pupilas hoy saben a vanidad amarga y cobarde.
Deberán descansar las huellas de mis pies abatidos,
y solo entonces mi propio avanzar dejará de atropellarme.
Durante demasiado mi apatheia fue el reverso de mi odiado.
Hoy solo puedo desangrarme en tinta que con desdicha se percata
que el antagonista y su origen son la misma cosa,
de una misma carne, arrojados por una única mano,
dos caras inalienables de su moneda hospedadora.
Mis dos mitades se desgarran mutuamente en el encuentro,
ajenas al ininterrumpido sufrir de su anfitrión.
Un alma deshilachada flamea con la brisa de las eras,
orgullosa de aún mantenerse en pie,
avergonzada de seguir deshaciéndose pese a la lejanía
de aquel último zarpazo que estremeció su pasivo dormitar.
Tal vez el río la encuentre poniendo fin a la eterna
contemplación de su sombra, vislumbrando la luz que dio vida
a ella misma y a su renegrida compañera,
o bien abrazando su epitafio premeditado y funambulesco,
que osó jugar a ser azar sin mostrar arbitrariedad alguna.

lunes, 22 de diciembre de 2014

11 y 6 (Fito Páez)

En un café se vieron por casualidad
Cansados en el alma de tanto andar.
Ella tenía un clavel en la mano.
Él se acercó, le preguntó si andaba bien:
Llegaba a la ventana en puntas de pie,
Y la llevó a caminar por Corrientes.
Miren todos:
Ellos solos
Pueden más que el amor,
Y son más fuertes que el Olimpo.
Se escondieron
En el centro
Y en el baño de un bar
Sellaron todo con un beso.
Durante un mes vendieron rosas en La Paz;
Presiento que no importaba nada más,
Y entre los dos juntaban algo.
No sé porqué, pero jamás los volví a ver.
Él carga con once, ella con seis,
Y si reía le daba la luna.
Miren todos:
Ellos solos
Pueden más que el amor,
Y son más fuertes que el Olimpo.
Se escondieron
En el centro
Y en el baño de un bar
Sellaron todo con un beso.

martes, 18 de noviembre de 2014

Volviendo del país del Oasis a tierra

Deberé creer que no quiero hacerlo.
Deberé confiar en mis ojos si huyen
Decididos a ver cómo será este sueño
Donde mi boca no pruebe amor sin dueño
Donde hay rima, vida y hoja confluyen.
Deberé saborear más despacio tus manos.
Procurar no perderme en insomnios sin luces.
Proponerme volver a esos reinos lejanos
Plagados de aires de amores robados
Y poder beber de sus fuentes tan dulces.
Y ya no volveré a ser el que fui antes.
Mis fuerzas pendientes al grito de guerra.
Mis pies besando el suelo cual viejos amantes,
Mi corazón envuelto en amor delirante.
Volviendo del país del Oasis a tierra.
¿Volveré algún día a esas tierras soñadas?
¿Volverán mis penumbras a ser sus fronteras?
¿Veré aquí en mis manos océanos de nada?
Verdades oscuras, mis vidas pasadas
Volverán tal vez a ser mis compañeras. 

jueves, 11 de septiembre de 2014

La Ceguera (Teaser 1)

          Cuando uno vive toda su vida en un lugar, no podría ni aunque se lo propusiera no conocerlo de memoria. Mi mamá me contaba algunas veces de cómo era antes la ciudad, de cómo las calles parecían susurrar incesantemente una canción que solo un argentino podía reconocer. "La melodía de cada tango de Gardel", me decía ella, ",Y la de cada gol de Maradona. Cada pintura de Berni, cada palabra de Borges y Cortazar, cada color de Caminito, todo revoloteando por la ciudad, sin que nadie se atreviera a callarlo. Era la música de Buenos Aires.". Mi mamá solía cantar algo que siempre reconocí como esa melodía callejera. Mi padre solo una vez habló de su infancia, recordando más las baldosas flojas que salpicaban agua que los campos que luego sabría recorrían el lugar salpicando verdes. Yo, por mi parte, sabía de memoria dónde estaba todo: La biblioteca, con sus maderas corroídas por el paso de los años; El escritorio de mi padre, verde musgo y rojo sangre, en la esquina vecina a mi colchón; El charco de agua que convivía con la habitación desde antes que nosotros llegáramos. Podía caminar hasta cada una de los colchones o sillones donde dormíamos, y reconocer solo con una bocanada de aire quién estaba en ellos. Sabía de memoria casi todos mis libros, por lo que de vez en cuando le robaba uno a mi mamá sin que se diera cuenta. Saborear un libro a escondidas era uno de mis más grandes placeres. Es que, para mí, esos libros cantaban.
            Me costó mucho arrancarle alguna palabra a mi madre sobre lo que había pasado. Ninguno de los habitantes del sótano parecía querer recordar lo que mi padre llamaba "El primer día del Año Cero". Yo no comprendía bien por qué casi todos en ese lugar eran tan infelices, ni qué o quién era lo que les había dado su favor para después quitárselo de tal manera que no volvieran a ser los mismos. Solo algunas palabras en mis libros me revelaban que había habido cosas que yo no conocí, y que tal vez no conocería. La única vez que mamá habló sobre el tema, me explicó que yo había nacido en el día 17 del Año Cero, poco después del desastre que había encerrado a mis padres en el sótano donde vivíamos. Me había dicho que no era posible volver atrás, y que no me preocupase de cosas que jamás entendería. Pero había palabras que volaban en mi cabeza, y que no podría sacar de allí hasta saber su significado. Ellos accedieron a explicarme la mayoría de ellas, pero siempre obviaron la única que yo sabía que esclarecería todas mis dudas. Yo solo pasaba horas y horas mirando la brillante Luz del que había sido nuestro hogar por los últimos 16 años, preguntándome qué había pasado entonces; Qué es lo que era el Sol, y qué había pasado con él.